Caspa

La caspa, al igual que la grasa capilar, es uno de los problemas más comunes del cabello. Los datos advierten de que más del 50% de las mujeres están siendo afectadas por algunos de estos problemas. A pesar de que muchas personas consideren que no es un problema importante, en realidad sí lo es, ya que el exceso de grasa afecta a la salud del cabello y puede provocar la caída del mismo. Por otro lado, la caspa es un problema estético con el que muchas personas no se sienten cómodos. Para eliminar la caspa, es necesario seguir un tratamiento.

Caspa

Síntomas de la Caspa

Tanto en la mayoría de los adolescentes como en los adultos, los síntomas de la caspa son fáciles de detectar: copos blancos y aceitosos que parecen trozos de piel muerta encima de los hombros y la cabeza. El cuero cabelludo se siente con comezón y se descama. La condición puede empeorar durante el otoño y el invierno, cuando la calefacción interior contribuye a que la piel esté seca y mejora durante el verano.

Existe un tipo de descamación capilar llamada costra láctea que puede afectar a los bebés. Este trastorno, que causa descamación y costras en el cuero cabelludo, es más común en los recién nacidos, pero puede ocurrir en cualquier momento durante la infancia. Aunque pueda parecer alarmante para los padres, la costra láctea no es peligrosa y por lo general desaparece por sí sola antes de que el bebé cumpla un año.

La mayoría de los casos de caspa no requieren atención médica. Pero si ves que te pica mucho la cabeza incluso después de varias semanas de tratamiento con champús anticaspa, o si ves que tu cuero cabelludo se vuelve rojo o hinchado, entonces debes consultar a tu médico o dermatólogo. Es posible que tengas dermatitis seborreica u otra condición similar a la caspa. Lo más probable es que tu médico pueda diagnosticar el problema con sólo mirarte el cabello.

Factores de Riesgo

Prácticamente cualquier persona puede tener caspa, pero ciertos factores pueden hacer que seas más susceptible a padecerla:

Factores de Riesgo
  • Edad: La caspa normalmente comienza cuando uno comienza a ser adulto y continúa hasta la edad madura. Esto no significa que los adultos mayores no tengan caspa ya que para algunas personas, el problema puede ser de por vida.
  • Hombres: Los hombres son más propensos a tener caspa. Algunos investigadores creen que esto se debe a que las hormonas masculinas pueden jugar un papel importante en la producción de caspa. Los hombres también tienen grandes glándulas productoras de aceite en el cuero cabelludo, que pueden contribuir a la creación de caspa.
  • Cabello graso: tener el cabello y el cuero cabelludo graso hace que se produzca más sebo de la cuenta. Tener una piel excesivamente grasa te convierte en una persona más propensa padecer caspa.
  • Alimentación: las dietas bajas en zinc, vitamina B o ciertos tipos de grasas, te convierte en más propenso a tener caspa.
  • Enfermedades: Por razones que aún no están claras, algunos adultos con enfermedades neurológicas, como la enfermedad de Parkinson, son más propensos a desarrollar dermatitis seborreica y caspa. También lo son las personas que se recuperan de situaciones de estrés, en particular un ataque cardíaco, accidentes cerebrovasculares, y aquellos con sistemas inmunes comprometidos.